Bienvenida a los States…

Tras dos semanas  viviendo en la primera potencia mundial, Estados Unidos, y más concretamente en su capital, Washington DC. Parece que la providencia  no está dispuesta a que yo me aburra de ninguna manera…

7.000 kilómetros me separan de mi querida aunque ahora arruinada España, un océano entero que se cruza en tan sólo nueve horas, nueve horas en las que disfrutar de varias películas y de aperitivos, que serían indescriptibles para cualquiera,  se convierten en una ardua espera. De la comida mejor no hablamos. Sigue leyendo