En Madrid…

En la aturdida represión de mi mundo lleno de dudas, de recuerdos que me llenan de nostalgia en esta tarde de domingo, de los recuerdos de casas de colores y grandes avenidas, vislumbro la realidad que se presenta ante mi..

A pesar de la necedad del ser humano, de la insensibilidad del hombre, de la terquedad de aquellos que no creen en el cambio, del miedo de los que huyen cuando algo es real…

El aroma a este lado del charco es diferente, ni mejor ni peor, distinto.. Huele a infancia, a inocencia, a familiaridad y eso reconforta… Huele a reencuentros olvidados, a sensaciones revividas, a rincones escondidos… A hermosura camuflada…

En medio del caos, en plena adaptación de mi corazón y mi alma, creo que encuentro el camino y la fuerza para echar a andar….

En la oscuridad de un cuarto, con las cortinas a medio abrir, en un barrio de siempre, en una ciudad que me acoge como suya y en la que ya empiezo a sentir el abrazo…

Siempre aquí, siempre lejos.

IMG_5509-0.JPG

Anuncios

Después de la tormenta siempre llega la calma..

O eso parece. Tras un mes que desearía borrar del calendario, he decidido limpiar mi espiritu.. e intentar sacar lo positivo de todo ello. Hoy es un día en el que las sombras se empiezan a disipar, donde los olores por fin son agradables y luz de la mañana me vuelve a sorprender… Mágico lo sé, aunque todavía voy con pies de plomo. No me fío.

Aguantar la respiración en una época de crisis es lo aconsejable, someterse a los acontecimientos y obligar a los pies a que te permitan caminar hacia adelante, es un dictamen. Parece fácil, ¿verdad?. Pues no lo es. Encontrarse en una encrucijada de pensamientos, sentimientos y obligaciones no es una situación para estómagos sensibles.

Los pensamientos pueden arruinar la belleza de una tarde, una conversación interesante -por la falta de atención- o la lectura de ese libro que llevas meses deseando empezar. Lo cognitivo versus lo conductal. Muchos expertos opinan que uno no existe sin el otro, yo me atrevería a aventurar que son independientes. Muchos estarán de acuerdo conmigo, se puede hacer lo mismo que se hace todos los días y tener tu pensamiento en otra parte. La parte negativa es que no rindes, no duermes, no te relacionas y la positiva…. perdón ¿pero hay alguna?. No.

A los pensamientos, que según leeís me estaban ayudando muchsísimo, hay que unirle el componente sentimientos. De culpa, de preocupación, de confianza, de seguridad… Dios!! Para!! No puedo más!! Cuando yo lo único que deseaba era sentir ilusión, alegría, nostalgia, añoranza, amor, cosas normales que te ocurren cuando te marchas a otro continente… pero no pudo ser. Y se me olvidada… tras el torbellino anteriormente descrito, falta el tercer vértice del triángulo…. cumplir con los deberes, que obviamente una persona  responsable hace pero no es tarea fácil.

Vamos a lo positivo. He aprendido que de cada situación mala se puede sacar algo positivo, aunque suene muy manido. A ser más fuerte, más responsable y por fin, y tiene narices que yo lo diga a mis 33 años, a sobrevivir.

Pero sobrevivir bien, no me refiero al hecho de levantarte un día y el otro, sino al hecho de de disfrutar de mi compañía, de la de los demás y estar orgullosa de mi comportamiento. El agujero no está  bien cerrado todavía, pero tiene buena pinta.

Eso sí, dentro de este aborigen de avenencias y desavenencias sabes que me acuerdo de ti.

El mundo, la vida y yo volvemos a ser amigos.

Bienvenida a los States…

Tras dos semanas  viviendo en la primera potencia mundial, Estados Unidos, y más concretamente en su capital, Washington DC. Parece que la providencia  no está dispuesta a que yo me aburra de ninguna manera…

7.000 kilómetros me separan de mi querida aunque ahora arruinada España, un océano entero que se cruza en tan sólo nueve horas, nueve horas en las que disfrutar de varias películas y de aperitivos, que serían indescriptibles para cualquiera,  se convierten en una ardua espera. De la comida mejor no hablamos. Sigue leyendo

Risoterapia: el arte de la risa

En esta época de crisis, donde las circunstancias nos hacen olvidar el lado positivo de la vida, reír puede significar un alivio y un cambio de actitud para afrontarla.La risoterapia es una gran arma para lograr la relajación, y nos ayuda a abrir nuestra capacidad de sentir y de amar, utilizando la risa como camino. Madrid puede ser estresante pero seguro que lo podemos combatir gracias a la risa.

Sigue leyendo